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Cerrajería, actualidades y tips

cerrajeria

A veces no sabemos de cerrajería mucho más que introducir la llave en la cerradura y abrir la puerta de nuestra casa u oficina.  Por eso me ha parecido importar compartir contigo una útil actualización sobre este importantísimo oficio que nos provee seguridad, conocer un poquito sobre su origen, revisar actualidades y aconsejarte con algunos tics y consejos que te pueden ser de gran utilidad.

¿Qué es la cerrajería?

La cerrajería es un oficio cuya labor consiste en reparar y dar mantenimiento a cerraduras, cerrojos, candados y cilindros.  Estos pueden pertenecer a puertas, tanto de casas, empresas u otras instalaciones, pero también a vehículos. Trabaja con cerraduras y cierres, que básicamente son sistemas de metal que impiden que una puerta o tapa pueda ser abierta sin su respectiva llave e incluye por supuesto  la elaboración de éstas. Es un arte que antecede y acompaña a la actual ingeniería de seguridad.

Origen del arte de la cerrajería

El oficio de cerrajero proviene de uno más antiguo, del oficio del herrero, quien era el que forjaba los metales, elaboraba objetos, principalmente de hierro. Entre éstos fabricaba portones y bardas empleadas en las construcciones antiguas. Si bien chinos y egipcios, y luego asirios y griegos se encuentran entre los pioneros en desarrollarlo, fueron los romanos quienes le imprimirían un avance como sistema de seguridad de “Vuelta de llave” y la raíz del nombre actual, que proviene de “serrare”, que significa en latín “cerrar”. En la Edad Media se crearía el pestillo que es un cerrojo que mueve la llave. Posteriormente, habría grandes avances tecnológicos que explican los sofisticados sistemas de seguridad de hoy día.

Cerraduras, cerrojos y candados: elementos del arte del cerrajero

Las cerraduras, los cerrojos y los candados son algo así como los elementos básicos de seguridad que la historia y el trabajo humano han legado como parte de la evolución del arte de los cerrajeros. Echemos un vistazo en algunos detalles importantes de éstos que deberíamos conocer.

Cerraduras

Las cerraduras son mecanismos de protección hechos en metal incorporados a puertas, tapas, cajones, armarios, cofres, arcones o baúles para evitar su apertura sin su respectiva llave.  La llave acciona a través del ojo de la cerradura o abertura situada en la parte central del cilindro. Estas son conocidas como cerraduras mecánicas.

Hoy en día, la evolución tecnológica es tal que existen cerraduras de nuevos tipos electromecánicas o electrónicas donde la llave puede ser una tarjeta plástica. También para aumentar los niveles de protección se usan incluso cilindros electrónicos.

Cerrojos

A diferencia de la cerradura el cerrojo o pestillo es un pasador metálico que sirve para asegurar el cierre de puertas, portillos y ventanas. Funcionan entre la hoja o jamba de la puerta, portezuela o ventana y el marco de la misma que le dará la firmeza y el ajuste necesario.  Los hay de palanca, de seguridad y de gancho.

Candados

El candado guarda similitud con la cerradura en cuanto vendría a ser como una especie de cerradura portátil que se puede colocar en aquellos lugares u objetos donde sería demasiado complicado o imposible colocar una cerradura convencional, fija. Los candados suelen utilizarse con cadenas, pasando el grillete en forma de gancho por los eslabones de la misma y cerrándolos. También se usan fijándolos a argollas soldadas a las puertas, rejas o portones.  Usan llaves como las cerraduras fijas.

Actualmente, en algunos países se usan los candados TSA para asegurar las maletas o equipajes de los viajeros y para que luego no sea complicado abrirlos durante las revisiones por parte del personal de seguridad. También existen los candados o cerraduras de combinación a manera de los dispositivos de las llamadas cajas fuertes.

Las llaves

Son instrumentos para accionar mediante su giro las cerraduras incorporadas a puertas, portones, ventanas, candados, u otros objetos, con lo cual se busca impedir un acceso indeseado a nuestros bienes, proteger los contenidos o valores que en ellos se almacenan. Están formadas por una parte ancha de forma redondeada de donde se sujeta,  y de un vástago con muescas, paletas o estrías que conforman un código de seguridad.

Existen otros tipos de llaves específicas, como las llaves maestras, que sirven para diversas cerraduras, muy usadas en los hoteles para evitar las complicaciones; también hay llaves de tarjetas, con cinta magnética en su reverso, cuyo uso se puede programar. Hay por otra parte las llaves a distancia, como las de los vehículos, que se abren por medio de un mecanismo electrónico mediante una señal de seguridad.

De otra especie  son las cerraduras de clave, que se acompañan de un teclado y que poseen una clave alfanumérica. Las llamadas llaves de seguridad son diseñadas de modo específico para una puerta en específico por lo que no pueden ser forzadas como sí lo podrían ser otro tipo de cerradura.

 

Problemas más frecuentes y soluciones

 

  • El duplicado de llaves

Una de las necesidades más frecuentes con respecto a la cerrajería es el realizar duplicados de llaves. Nada mejor en estos casos que recurrir a una ferretería de confianza, que cuente entre sus servicios especializados, con un servicio de cerrajería profesional donde te garanticen la calidad del material de soporte de la llave, así como la reproducción idéntica en el resultado.

  • Si pierdes las llaves

Es una situación lamentable que puede complicarle el día a cualquiera. Además de la lógica búsqueda para encontrarla recordando donde estuviste, qué desplazamientos hiciste, puedes acudir en ayuda de personas de tu confianza. Lo más indicado si no la encuentras y en función de tu seguridad, es ir a la cerrajería de tu confianza, pedir un cilindro nuevo con su juego de llaves y sustituir el que tienes.

  • Si se parte o quiebra la llave

En caso de que la llave se parta o quiebre recupere las partes de las llaves y acuda a su cerrajero de confianza a ver si es posible su reproducción o si por el contrario necesitará cambiar el cilindro y el juego de llaves.

  • Si dejas las llaves dentro del automóvil

Verifica en primer lugar si es posible ingresar al vehículo antes de que se clausuren electrónicamente las puertas  Observa si hay alguna ventanilla entreabierta por la que puedas acceder a llave o al menos a los seguros de las puertas. Puedes solicitar ayuda a una persona de confianza.

  • Si la cerradura se atasca

Otra de las situaciones dificultosas ante la que te puedes enfrentar es que la cerradura se atasque, se rompa el cilindro o algún mecanismo de la misma. Lo primero es armarse de paciencia, respirar profundo mientras cuentas hasta diez e intentarlo con tranquilidad varias veces algo que en ocasiones funciona.  Se puede emplear algún aceite mineral en el caso de que los mecanismos estén obstruidos y atascados debido a falta de lubricación o por la acumulación de la polución ambiental. También se suelen dar golpecitos con algún instrumento como un martillo o destornillador, otro recurso popular que a veces funciona.

  • Si el candado se aísla y no abre

En la mayor parte de la ocasiones se trata tan sólo de falta lubricación debido a que éstos artefactos suelen estar expuestos a la lluvia, la humedad, el calor, la nieve, la polución. Al lubricarlos con aceite mineral seguramente los mecanismos responderán cuando vuelvas a intentar girar la llave.  En caso de que insistas una y otra vez, incluso halando del grillete con fuerza mientras tratas de girar la llave, o dando pequeños golpecitos al cuerpo del candado, y persista el atascamiento, pues es muy probable que se haya deteriorado o desajustado algún mecanismo interno del mismo. Lo más recomendable antes de la opción menos deseada de cortar el candado es cortar con segueta o ganzúa los eslabones, aldabas o argollas.

  • Prevención ante todo

La mejor manera de no lamentar es prevenir.  No hay un consejo mejor que éste que te daré: guarda copia de la llave en algún lugar de seguro de tu casa, oficina, lo que te ahorrará muchas angustias, gastos y podrás respirar tranquilo ante eventos inesperados como los descritos anteriormente. Además lubricar periódicamente con aceite mineral los candados,  cerraduras y bisagras aumentará su vida útil y te evitará inconvenientes y molestias.  Debes incluir el aceite mineral como parte de un siempre útil kit de mantenimiento para las tareas de bricolaje.

  • Ten tu ferretería o tu cerrajería de confianza

Como hay algunos problemas que no podrás  solucionar por ti mismo es importante contar con una ferretería o cerrajería de confianza a la cual acudir en caso de necesidad. Es conveniente tener teléfono de la empresa y/o del cerrajero para poder contactarte. En algunos casos requerirás sólo un consejo, en otros repuestos que tú mismo podrás instalar y probablemente en otros casos más complicados el cerrajero deberá desplazarse a tu domicilio u oficina a resolver profesionalmente el problema.

Otro consejo relacionado con la ferretería o cerrajería de tu preferencia es lo relacionado con la calidad de los productos que adquieras en ella. Opta siempre en lo posible por un artículo de calidad que te garantice buen funcionamiento, durabilidad, disponibilidad de repuestos, pues nada más y nada menos que estás invirtiendo en tu seguridad, la de tu familia y la de tu bienes.

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